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Ojo de agua: donde la educación y la vida son la misma cosa

7 febrero 2011

Entrevistamos a Javier y Marien, compañeros de ojo de agua, una experiencia educativa singular, y sin duda una de las más interesantes y radicales, en el mejor sentido,  del panorama educativo del estado. Nos parece que ojo de agua se acerca a ese espacio  soñado, al ideal. En esta larga entrevista, nos cuentan cómo surgió y se desarrolló este proyecto, nos desgranan sus principales referencias y cuentan cómo es el día a día en ojo de agua.  Recomendamos leer la sección de artículos y boletines de su página web, donde podemos encontrar mucha información de excepcional interés elaborada por ellos mismos, así como una edición en castellano de Por fin,  libres, de Daniel GREENBERG, uno de los fundadores de Sudvury Valley School. Ojo de agua está ahora también participando en EUDEC. Una entrevista para leer con mucho sosiego.

1º ¿Cuál es la génesis y cómo se desarrolla el proyecto de Ojo de Agua?

ojo de agua nace en 1999 a raíz de nuestra vivencia familiar del proceso de gestación, nacimiento y crianza desde una perspectiva respetuosa que vivimos en la Maternidad Acuario, muy cerca de donde entonces vivíamos. Junto a otra pareja con quienes coincidimos en el embarazo, parto y postparto decidimos crear un espacio para que nuestras hijas se desarrollaran en un clima de respeto a sus necesidades básicas. Muy lentamente, se iban acercando familias curiosas por nuestra iniciativa, pero no acababan de dar el paso de decidirse a participar; de modo que decidimos plasmar nuestra filosofía de la educación en un proyecto educativo fundacional y formar una asociación que les invitara a colaborar.

Así, nuestro grupo aumentó en un par de años desde 3 hasta casi 20 niños. Pero, como relata Daniel Greenberg, el fundador de Sudbury Valley School, en alguno de sus libros, descubrimos que muchas de estas familias “sabían lo que no querían, pero no sabían lo que querían”, huían de un sistema escolar que no les satisfacía por diversos motivos, pero se encontraron con una propuesta educativa definida en la que no se cumplían ciertas expectativas. Se estableció, pues, el debate, de si debíamos obligar a los niños a aprender, aunque sólo fuera lo básico. Este debate trajo consigo una quiebra que culminó con el abandono de una parte importante de las familias.

Para entonces, ya habíamos encontrado un terreno en el que asentar el proyecto y la propia asociación de familias decidió asociación limitar su capacidad para modificar el proyecto educativo. Mi esposa y yo decidimos renunciar a todas nuestras responsabilidades y cargos, pero apoyando el proyecto con la participación de nuestras hijas, pero ningún otro miembro de la asociación quiso asumir esas responsabilidades. De modo que, mi mujer y yo  decidimos hacernos cargo de la gestión del proyecto que en lo pedagógico mantenía sus principios fundamentales, pero que ahora volvía a sus orígenes: la iniciativa de una familia deseosa de explorar caminos respetuosos en sus relaciones familiares y de compartir sus vivencias con otras familias con sensibilidades afines.

Cuando nos proponemos crear un lugar adecuado para desarrollar este proyecto, entramos en una dinámica muy compleja. Un aspecto que ahora cobra especial relevancia fue el consejo que recibimos de solicitar financiación a los fondos europeos de desarrollo rural (FEDER) a través del programa Leader Plus, dado que nuestra intención era crear una infraestructura que respondiera con criterios de excelencia a nuestro planteamiento ecológico, fruto de nuestra reflexión sobre relaciones respetuosas (por aquel entonces la definición de ojo de agua como proyecto educativo giraba en torno al concepto de respeto: respeto hacia el individuo, respeto hacia los demás, respeto hacia el entorno). Este decisión de tener que explicar el proyecto educativo en términos entendibles para las administraciones públicas culminó con la  creación de una empresa cuya actividad definimos como Parque Ecológico de Ocio Educativo y que bautizamos como Urobia, el toponímico del pueblo de Orba en el que nos asentábamos y que significa “agua que sale de la montaña”, exactamente el mismo significado que tiene la expresión ojo de agua. Lo que logramos con el acuñamiento de esa expresión fue explicar nuestro propósito de forma muy clara. Es un parque porque entendíamos que es crítico que nuestros hijos crezcan en entornos naturales, ya que como afirma David Orr “si el bosque no está a la vista, tampoco lo está presente en la mente”. Lo definimos como ecológico porque con ello significábamos nuestro compromiso por tender hacia el mayor grado de sostenibilidad de que fuéramos capaces en el desarrollo de la infraestructura en ese paraje. Incluir el concepto de ocio, era básico para cumplir con nuestra filosofía de que es posible crecer y madurar, educarse, desde la propia voluntad, desde el propio deseo de crecer y madurar. Por último, pero no menos importante, definimos este lugar como educativo porque todo lo anterior creemos que tiene un valor educativo innegable.

Este proceso complejo de autorización administrativa de la infraestructura y la actividad nos llevó seis años de intenso trabajo.

Ojo de agua, por otra parte, es un proyecto vivo que está evolucionando constantemente. Por ejemplo, un aspecto cuya importancia va creciendo es nuestra implicación en el desarrollo de proyectos agroforestales. Enfoques como la permacultura están calando profundamente en nuestra visión y estamos aprendiendo a integrar este enfoque en el proyecto con las familias. Si hay alguna alfabetización necesaria en estos inicios del siglo veintiuno, ésa es la de la permacultura.

2º ¿Cuál es la filosofía y los principios básicos, las referencias, en las que se asienta  Ojo de Agua?

No voy a extenderme en la explicación detallada de la filosofía y principios básicos de ojo de agua porque todo eso puede encontrarse en nuestra página web en la que los hemos desarrollados a lo largo de más de trescientas páginas a través de nuestros antiguos boletines y recientes artículos.

Más bien quisiera aprovechar esta ocasión para mencionar específicamente nuestras referencias, las fuentes que nos inspiran (aunque todas ellas pueden encontrarse igualmente a disposición en la amplísima bibliografía que detallamos en la web). Nuestra primera influencia fue el trabajo de Rebeca y Mauricio Wild. Cuando recién teníamos a nuestra primera hija recién nacida, la vida nos puso delante en una increíble carambola en la que la realidad supera a la ficción con la obra de Rebeca Wild, Educar para ser, recién editado por primera vez en España. Tras una lectura febril del mismo, lanzamos un mensaje en una botella para que cruzara el océano con una invitación para venir a dar algún curso. No pudo ser y fuimos nosotros quienes nos instalamos en lo que entonces era el Programa de Vivienda de El León Dormido durante tres semanas en el que nuestro único turismo en el país de las más grande biodiversidad del mundo prácticamente se limitó a visitar el Pesta día tras día.

La pareja de la misma partera ecuatoriana que nos había hablado del Pesta y nos había introducido en las propuestas de la pediatra húngara Emmi Pickler, nos pasó una lista bibliográfica sobre temas educativos editada por Peter Szil, uno de los miembros de lo que luego conoceríamos que era Crecer sin Escuela, una red informal de familias que compartían el concepto de unschooling, una línea educativa que se diferencia de la escuela en casa o homeschooling. Esa lista resulto ser un potosí. No menos que las referencias  bibliográficas que los boletines o los libros de Rebeca Wild abriéndonos puertas a comprensiones insólitas. Allí, descubrimos a John Holt, el maestro que inició el movimiento de la desescolarización en los Estados Unidos de Norteamérica. A través de las palabras de libros como How children learn? o Learning all the time o Never too late aprendimos a mirar a los niños y a su actividad espontánea  con otros ojos. Holt, el movimiento de Crecer Sin Escuela y el actual grupo Touch the future, liderado por Michael Gazzaniga y apoyado por Joseph Chilton Pearce son una referencia clave para nuestro pensamiento educativo. Derivado de las propuestas de los movimientos homeschooling y unschooling, hemos llegado a las siguientes definiciones: 1) ojo de agua no es una escuela; 2) la responsabilidad de la educación de los hijos corresponde a los padres; lo que significa que el hecho de que tu hijo participe en ojo de agua no significa que hayas delegado esa responsabilidad. Ojo de agua es un lugar en el que viviendo, se aprende. No es el lugar en el que se aprende. Lo que quiere decir que los niños aprenden en todo momento y ocasión y es responsabilidad de los padres contribuir activamente a satisfacer a los intereses del hijo; 3) en ojo de agua proponemos un acuerdo de colaboración con los padres con miras a apoyar los procesos de desarrollo de los hijos. Colaborar significa “trabajar juntos”. Cuando algún chico o chica muestra interés por alguna actividad o conocimiento bien puede satisfacerla por sí mismo, bien puede anunciarlo en el tablón de anuncios para compartir ese interés con otros y solicitar si lo desea el apoyo de algún adulto del equipo. Si ninguno de los miembros del equipo de adultos es capaz de dar respuesta a ese interés, entonces buscamos entre las familias a alguna persona que pueda satisfacerlo. Si el interés es tan específico que tampoco entre las familias podemos darle respuesta, entonces buscamos en el exterior a alguien especializado. Estos intereses pueden surgir dentro del ambiente o fuera y es extremadamente importante en nuestra perspectiva una comunicación fluida y constante entre la familia y el equipo de adultos para colaborar en esta misión conjunta.

Mientras difundíamos entusiasmados en España la primera obra de Rebeca Wild con el propósito de organizar el primer curso que dieran aquí, conocimos a una mujer,  Lola, que se acercó a nosotros y nos dejó como regalo un libro diciéndonos: “Éste es el colegio de mis sueños.” El libro resultó ser Free at last de Daniel Greenberg que, después, tradujimos al español y editamos nosotros mismos (aquí), con el título de Por fin, libres. Igualmente, estudiamos en profundidad el modelo democrático de Sudbury Valley School visitamos el lugar, asistimos becados a seminarios internacionales con proyectos que comparten la filosofía de Sudbury Valley radicados en tres continentes y organizamos en nuestra comarca seminarios con miembros de su equipo en una aprendizaje de gran intensidad.

No querría dejar de mencionar a Fritjof Capra. Este físico austriaco de nacimiento es, desde mi perspectiva, el difusor del pensamiento sistémico y de la alfabetización ecológica más importante. Su aporte científicamente multidisciplinar, se combina con su vasto conocimiento, su capacidad para interrelacionar aspectos aparentemente no conectados de la realidad, su profunda sensibilidad ecológica y una apasionante capacidad para explicar de manera sencilla lo complejo. La visión de Fritjof Capra conecta, por ejemplo, con las propuestas de Mauricio Wild en sus referencias a biólogo chileno Humberto Maturana, fundador de la “biología del conocimiento”.

Estas son algunas de las referencias más relevantes que hemos encontramos en nuestro periplo, sin que ello quiera decir que no encontraremos más personajes y propuestas interesantes de quienes aprender en la continuación de nuestro camino.

3º  Cuéntanos cómo es un día cualquiera en Ojo de Agua.

Esta es una pregunta difícil de responder porque cada día es diferente. Para describir una imagen que se acerque lo más posible a la realidad quizá podríamos ponernos en el lugar de una niña o un joven que llega a ojo de agua por la mañana (el ambiente, decimos, está disponible entre las 09.00 h y la 14.00 h., de lunes a viernes). A partir del momento cada niño se enfrenta a la dura tarea de decidir qué, cuándo, cómo, dónde, con quién y hasta cuándo quiere hacer algo. Pues el esquema básico de supervivencia de los organismos vivos sobre este planeta consiste en percibir, valorar y decidir. Esto significa que un niño puede decidir en todo momento si utilizar material estructurado dentro de la casa o prefiere trepar por estructuras de madera en el exterior; si quiere almorzar nada más llegar o si prefiere esperar a que lleguen sus compañeros; si desea apuntarse a un taller organizado o prefiere salir de excursión a la montaña con otros amigos.

Este amplio margen de acción no es ilimitado, ni mucho menos. “En ojo de agua hay muchas reglas”, nos decía un chico. Este comentario es tan importante para nosotros que decidimos incorporarlo a nuestra web porque refleja con meridiana claridad que nuestro enfoque educativo no tiende al libertinaje, sino a una libertad responsable integrada en una ambiente social. La asamblea es un elemento clave para este desarrollo socializador. Todos los miembros de la asamblea tienen voz y voto, independientemente de su mayoría o no de edad. Todos tienen capacidad para decidir sobre la calidad del ambiente social en el que desean convivir cotidianamente. Pera tampoco pueden decidir sobre todos los aspectos. Por ejemplo, la asamblea no puede decidir sobre si se pueden saltar o no los márgenes de piedra porque no es la asamblea quien pagará su arreglo, pero la asamblea sí puede decidir sobre las normas de convivencia o si se puede o no correr dentro de la casa. Igualmente es crítico poder disponer de ese amplio margen de libertad, pero sin olvidar las responsabilidades para consigo mismo y los demás. Si alguien quiere salir a almorzar a la montaña y está apuntado de un taller de experimentos, deberá volver antes del inicio del mismo para no llegar tarde. Si alguien quiere que haya una asamblea en la que poder disponer de capacidad para decidir sobre cómo desea que sea la calidad de su ambiente social, debe asumir la responsabilidad de ser secretario de la misma durante algún tiempo. Éste no es un ambiente laxo, ni mucho menos. Es exigente con las responsabilidades que se derivan de la libre elección.

4º ¿Cómo veis el panorama de la educación libre a nivel del estado? ¿Hacia dónde creéis que va a evolucionar el panorama educativo en general?

Este es un momento interesantísimo. No sólo el modelo educativo, también la civilización y quizá como especie estamos en un momento crítico. Esto último lo afirma con tal rotundidad Edwin Laszlo, físico húngaro, miembro del Club de Roma, fundador del Club de Budapest y nominado por dos veces al Premio Nobel en su obra El cambio cuántico.

¿Qué papel ha de jugar la educación en este contexto? En mi opinión, es más necesario que nunca, es imprescindible probar nuevos modelos educativos con urgencia. La presión de la crisis ambiental ha de ayudar a colocarnos en una posición de apertura. Nos jugamos la supervivencia. La estrategia “más de lo mismo” nos conduce irremediablemente al abismo de la extinción. Necesitamos nuevos modelos educativos. Lo que se ha dado en llamar “educación libre” –expresión que, por cierto, nunca utilizamos para definir nuestro trabajo en ojo de agua- tiene un papel en la definición de las posibles salidas del laberinto cultural en que nos encontramos. El paraguas del concepto de “democracia” es suficientemente amplio como para dar cabida o experiencias e innovaciones educativas que emergen con mayor fuerza y velocidad ya sea desde las familias que desescolarizan hasta los proyectos más organizados socialmente.

Si se supone que los políticos tienen visión a largo plazo, no les queda otro remedio que abrir el melón de la diversidad y la pluralidad en la educación. No sería coherente de otra manera. Este modelo educativo no es la panacea universal, ni mucho menos. Pero necesitamos de su aportación y de muchas otras distintas -todas respetuosas con los derechos humanos y los valores democráticos. Entre otras cosas porque el actual modelo educativo nos ofrece un fracaso escolar (esto es, una fracaso de la escuela) del 30% y una socialización en la que el 25% de los alumnos están sometidos a acoso escolar.

Hablar de educación es hablar de futuro. La crítica situación en que nos encontramos requiere del esfuerzo de todos los que deseen contribuir a encontrar salidas a estas crisis. Junto con otros, deseamos contribuir a definir el nuevo papel que la educación ha de jugar en este momento de cambio acelerado. Actuamos por responsabilidad y amor a nuestros hijos. Para legarles un mundo en el que la vida humana no esté en peligro de extinción.

Sitio web de ojo de agua: http://www.ojodeagua.es/

Edición en castellano de Por fin, libres: http://www.ojodeagua.es/por_fin_libres.php

Por parecernos  de especial interés recomendamos la lectura este artículo titulado “Bases científicas para una nueva educación”: http://www.ojodeagua.es/ficheros/odea/Bases%20cient%C3%ADficas%282%29.pdf

 

One Comment leave one →
  1. belen permalink
    15 noviembre 2011 12:17

    os podria ir a visitar, soy maestra con ganas de romper con todooooo. Me encantara compartir un sabado o domingo con vosotros, si fuera posible.

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