Educación Democrática: por encima de todo humana
Este es el primer post de la semana de apoyo de blogs educativos a IDEC2012 Puerto Rico, inspirado en el lema de este año. Hoy toca Educación Humana.
La Educación, o es humana, o no es Educación, es mera domesticación. Eso que llamaban Educación, y que ha sido el paradigma dominante durante el último siglo y medio, ha ignorado sistematicamente lo más propiamente humano de las personas: la empatía, la capacidad de comunicarnos, la motivación intrínseca por conocer y experimentar con nuestro entorno, la búsqueda de la cooperación como herramienta para el bien común, lo emocional como expresión más genuína y propia de lo humano, la creatividad, la capacidad de inventar e imaginar nuevas posibilidades para la vida.
Frente a eso la educación tradicional nos ofrecía competitividad, individualismo, autoritarismo, falta de solidaridad, conformismo, apatía, asentimiento acrítico, y lo peor de todo, nos obligaba a una suerte de autocastración, un tener que negarnos a ser nosotros mismo para poder pasar por el aro de la aceptación social y el éxito acédemico. Todos iguales, todos por la misma línea, todos con el mismo horizonte y el mismo fin. Y esa Educación fue una de las responsables del mundo deshumanizado que fuimos contruyendo, y que nos llevó a una civilización neurótica, infelíz, que llegó a sus más altas cotas de miseria moral llevando al mundo a dos guerras mundiales consecutivas y a un sin fín de conflictos.
La ciencia ha venido a reconocer que las personas somos otra cosa, y que todos los viejos clichés de la era industrial sobre lo humano estaban equivocados. Hemos aprendido mucho de los errores, y ahora sabemos qué somos y qué queremos. Y queremos un mundo más humano, más auténtica y genuinamente humano. Donde la cooperación, el sentido de lo comunitario, la empatía, el respeto a la diferencia y la motivación intrínseca de cada quién son la norma y no la excepción, donde lo emocional tiene reconocimiento y expresión.
Por eso la Educación Democrática es una Educación HUMANA, porque pone a las personas y a lo humano en primer lugar, sin excusas y sin pretextos. En la Educación Democrática los niños y las niñas son los verdaderos protagonistas de su educación, y encuentran un marco de expresión de su individualidad que además les hace ser conscientes de que lo social, lo comunitario y la cooperación son los que da sentido a nuestra vida. Y lo hacen prácticándolo, siendo reconocidos como iguales, en derechos y en obligaciones, con entera libertad, pero enfrentándose a la responsabilidad de las decisiones individuales y colectivas. Con normalidad, con HUMANIDAD.





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