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Eduard Punset: “Tenemos un sistema educativo instalado en la Prehistoria”

29 noviembre 2009

En esta entrada, titulada “La crisis de fondo está en la Educación”, y  publicada en su propio Blog y en el suplemento dominical El Semanal XL, Eduard Punset pronostica que la gran revolución pendiente es la reforma del sistema educativo. No podemos dejar de reseñar algunas de las perlas que lanza Punset en este breve artículo: “Los esfuerzos venideros en materia educativa apuntarán a reformar los corazones de la infancia y la juventud, olvidados por la obsesión exclusiva en los contenidos académicos“, o esta otra, “Se trata de fomentar la inteligencia social y no sólo la individual, hacer que sirva para concatenar cerebros dispares y distintos, tomando buena nota de sus diferencias étnicas, culturales y sociales“. Gracias Eduard.

Hay una gran mayoría de científicos convencidos de que la próxima revolución, la que cambiará nuestras vidas hasta límites irreconocibles, será la fusión de la biología y la tecnología, que ya ha empezado. Esta revolución avanza a pasos agigantados, pero yo estoy convencido de dos cosas: de que no será la más importante y de que le va a ganar la partida otro tipo de transformación que se expresará, a la vez, más profunda y lentamente.

¿Por qué digo eso? Les pido a mis lectores que cierren los ojos un instante e imaginen la actividad que peor funciona de todas las prestaciones universalizadas: la justicia, la seguridad ciudadana, la enseñanza, la sanidad, el ocio, el transporte o la asistencia social a ancianos y necesitados. Otros y yo hemos hecho esta prueba en contextos sociales muy diversos. Pues bien, por ello puedo anticiparles el resultado de su experimento. Son muy pocos los que aludirán a la educación o la enseñanza como a la actividad que atraviesa la crisis más grave.

Y, sin embargo, es, a mucha distancia de las demás, la que menos está respondiendo a las exigencias de las sociedades modernas. Tenemos un sistema educativo instalado en la Prehistoria. Intuimos ahora que la reforma educativa de los próximos 50 años a nivel mundial se caracterizará por una reforma radical de la profesión de maestro. Lejos de ser una profesión liviana, la de maestro será una carrera con un contenido más profesional y complejo que cualquier otra.

Lo que está aflorando del análisis en curso es que el objeto de la reforma no es tanto alterar la complejidad de las clases globalizadas, ni la propia sociedad, como la categoría de los maestros, que verán sus objetivos transformados. El objetivo no será cambiar las clases, que, a veces, fruto del proceso de globalización, parecen una reunión de 30 jóvenes con problemas mentales gritando a sus maestros. Tampoco podemos cambiar de la noche a la mañana las asociaciones de padres, que parecen compaginar un desinterés inaudito por la educación de sus hijos con una cierta agresividad contra el profesorado.

¿Cuál será, pues, a partir de pasado mañana, la misión de los sistemas educativos en el futuro? ¿Formar especialistas? No. La reforma de la enseñanza se propondrá dimensionar ciudadanos en un mundo globalizado. ¿Pertrechar las mentes de sus estudiantes? No. Los esfuerzos venideros en materia educativa apuntarán a reformar los corazones de la infancia y la juventud, olvidados por la obsesión exclusiva en los contenidos académicos.

¿Cómo se consigue alcanzar esta misión? Cumpliendo estos dos objetivos. Uno: aprender a gestionar la diversidad de las aulas modernas, a las que ha cambiado profundamente su cariz la globalización. Se trata de fomentar la inteligencia social y no sólo la individual, hacer que sirva para concatenar cerebros dispares y distintos, tomando buena nota de sus diferencias étnicas, culturales y sociales.

Simultáneamente —y éste es el otro objetivo—, resultará imprescindible que los maestros fomenten el aprendizaje de las emociones positivas y negativas, que son comunes a todos los individuos y previas a los contenidos académicos destilados a la infancia; es decir, aprender a gestionar lo que nos es común a todos. Se trata de enseñar a los jóvenes a gestionar la rabia, la pena, la agresividad, la sorpresa, la felicidad, la envidia, el desprecio, la ansiedad, el asco o la sorpresa.

Al profundizar en el sistema de enseñanza del futuro, estamos constatando que, lejos de ser la profesión de maestro una de las más livianas, es ya, sin lugar a dudas, las más compleja y sofisticada de todas ellas. ¿Cómo ha podido la sociedad, los propios educandos y las instituciones hacer gala de tanta ceguera?

 Eduard Punset

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8 comentarios leave one →
  1. Emilio Garrido Landìvar permalink
    25 enero 2010 19:45

    Me parece un fantastico y alucinante viaje hacia la reforma educativa. EStoy completamente de acuerdo en esos dos ejes de cambio: Gestionar la diversidad y generar la inteligencia social y promocionar y estimular la inteligencia de las emociones positivas y negativas…eso será educar y cuanto más tarde entremos en ese cambio educativo, más difícilmente cambiará esta sociedad que muchas veces resuelve todo psiquiatrizando y psicologizando casi todo, por no poder gestionar desde nuestras familias y desde nuestros colegios las emociones positivas y negativas.

  2. susin permalink
    9 junio 2010 23:58

    Me alegraría mucho que el sistema educativo cambiara y tomara la nueva dirección que Punset propone, pero por lo que veo cada dia en mi trabajo, los alumnos continuan “sufriendo” contenidos poco prácticos y están sometidos constantemente a una evaluación poco formativa, que solo mide con números de 1 a 10 el grado de “adquisición” o recuerdo próximo de lo que han estudiado recientemente.
    Por otro lado, los maestros o profesores estamos atados a una burocracia y a un sistema que da poco lugar a la creatividad y que impide que propongamos novedades en el qué enseñar, cómo enseñar y cómo evaluar. Espero que algún día esto cambie, mientras tanto, haremos lo que podamos para que los chicos/as aprendan a ser felices.

  3. rocio permalink
    11 abril 2011 18:03

    Qué opinan de las escuelas libres? Cómo funcionan? Son aconsejables? Y cómo es la integración posterior en la universidad, instituto, etc si después de ese nuevo formato basado en la libertad del individuo vuelven al sistema del que se huía anteriormente? Las dudas me acechan por todos lados para poder tomar una decisión en la educación de mi hijo y no equivocarme, mil gracias, un saludo

    • educaciondemocratica permalink
      12 abril 2011 9:56

      Desgraciadamenete la oferta de escuelas libres es demasiado pequeña como para ser representativa, dentro de ellas puede haber diferentes estilos y cada una es un mundo. Yo diría que lo fundamental es que haya claridad en torno a lo que pueden ser dos ejes básicos, que además están relacionados. Por una parte la libertad del niño de decidir el cómo y el cuando de sus aprendizajes (aunque él no lo viva como un acto de decisión es sí), sin presiones y sin coacciones, sin programa oculto o curriculum prefijado de antemano. Esto requiere de una confianza esencial en la capacidad de los niños de autoregularse e ir haciendo, en sus procesos de aprendizaje, las conquistas que se adaptan en cada momento a su desarrollo neuronal, emocional, a su curiosidad, y a sus necesidades y motivaciones intrínsecas, entre las cuales están su necesidad de socializarse, de integrarse , de conocer el mundo. Pero hay que advertir que no es fácil, sobre todo para los padres, sustraerse a la presión del entorno por imponer ciertos aprendizajes en ciertos momentos y a la comparación con lo que imponen los curriculums oficiales con sus programas estandarizados y prefijados. El otro aspecto fundamental es el de la socialización en el espacio educativo, que ha de realizarse desde la participación en la asamblea en la que todos, niños y audltos, participan en pie de igualdad en las decisiones. La asamblea es el marco comunitario donde se aprende, desde la práctica, a partipar, a consensuar, a debatir, a dialogar, solucionar conflictos, es el marco que facilita la adquisión de la autonomía necesaria para un desarrollo que posibilite al niño aprender a ser responsable de su vida, de sus decisiones, a no depender de otros, a confiar en sí mismo, y nunca es demasiado pronto para emperzar con esto. Es importante no caer en idealizaciones sobre estos espacios, los conflictos surgen y son inevitables, incluso convenientes, hay evitar tentaciones de sobreproteger a los niños, o de procurar ambientes demasiado alejados de la realidad. Es un equilibrio difícil de conseguir, puesto que hay muchas tentaciones de las comentadas anteriormente que a veces provocan division de opiniones.
      Sobre la integración de estos niños en la educación superior, etc, son miedos infundados. Por una parte la integración del niño en su marco social de referencia no depende tanto de que esté en una escuela libre, sino del entorno familiar, de las vivencias que le procura. Por otro, y como se ha visto en lugares donde llevan muchos años con estas experiencias, son jovenes que estudian porque ellos lo han decidido, no porque se sientan obligados, e incluso se extrañan cuando ven a compañeros universitarios que intentan escaquearse, ellos están acostumbrados a hacer las cosas por propia voluntad y asumen las consecuencias. En este blog hemos publicado algunas experiencias personales de alumnos de escuelas como Summerhill (http://bit.ly/90fTT6), Sands (http://bit.ly/hMlWmS), (Reino Unido) o Kapriole (Alemania), (http://bit.ly/9FlkKY).

      Un abrazo

    • rocio permalink
      19 octubre 2011 10:57

      Muchas gracias por la informacion, no va a ser un camino fácil, tomar la decision adecuada es una gran responsabilidad, las necesidades de cada niño son tan diferentes como diferentes somos los individuos, lo que está claro es que los padres queremos que la escuela sea un espacio feliz para el niños y no un suplicio, el fallo del sistema educativo es evidente y la vocacion de algunos docentes ausente.
      Estoy en un gran dilema, y los que vivimos en pueblos carecemos de este tipo de centros alternativos, y el otro problema que yo encuentro es contar con una mayoría de poblacion conformista, con lo cual te ves a veces sola ante la adversidad.
      Lo que si está claro es que la educacion de hoy es el futuro de mañana.

      • Josu Uztarroz permalink
        20 octubre 2011 11:45

        Gracias por el comentario Rocio, yo te animaría a pasar a la acción desde donde tú estás, e influir en tu entormo. Las escuelas de pueblo son un marco excelente para poner en marcha prácticas novedosas, grupos pequeños, un entorno más familiar, mayor contacto con el entorno, no te resignes

        Un saludo

        Josu

  4. Mercedes permalink
    4 enero 2012 10:19

    Si está claro que en el sistema educativo está el cambio necesario para que las siguientes generaciones encuentren sentido a la vida, conociendóse más a si mismo, aprendiendo a gestionar sus sentimientos y pensamientos ¿que podemos hacer para cambiar esto?.¿quien debe gestionar este cambio?.¡¡¡¡ Y seguimos sin hacer nada!!!!.

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  1. Punset, gestor de melancolías « Yo soy el Individuo

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